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Palabra Creadora

INTRODUCCIÓN AL EVANGELIO DE SAN MATEO (II)

INTRODUCCIÓN AL EVANGELIO DE SAN MATEO (II)

UTILIZACIÓN DEL A. T. EN EL EVANGELIO DE SAN MATEO.

El rasgo más característico del Evangelio de San Mateo es la utilización tan amplia del Antiguo Testamento.  En 130 pasajes por lo menos, el autor se refiere directamente a la escritura de los que 43 son citas concretas.  Utiliza de ordinario el texto griego de la escritura, que está en la base de su exposición; cuando traduce directamente un texto hebreo,  lo hace generalmente en un pasaje que le es propio: no depende entonces ni del evangelio de Marcos ni de ninguna otra fuente conocida.

Cita la escritura según la forma judía, respetando a veces hasta la letra de los textos.  Las escrituras se consideran como si tuvieran un origen divino inmediato.  Su culto, su lectura asidua, su profunda asimilación, impregnan completamente las comunidades judías;  Jesús y sus discípulos,  lo mismo que las primeras comunidades cristianas, tuvieron esas mismas perspectivas

El autor del evangelio lo sabe muy bien y con razón pide para sí mismo, como para Jesús,  la sumisión a su autoridad de intérprete de las escrituras, a su función de predicador. “A fin de que se cumpla lo que fue dicho por el Señor a través del profeta que dijo…”; esta fórmula se repite hasta once veces a través del evangelio y en cinco ocasiones en los relatos de la infancia solamente.  Los textos citados no pretenden, en primer lugar, probar o explicar los hechos narrados, sino conferirles su carácter sagrado y divino: los designios de Dios se cumplen en la persona y en los hechos de Jesús.  Así,  en continuidad con el propio Jesús, el evangelista inserta el mensaje de la buena nueva en la historia de la salvación;  la autoridad divina de Jesús le permite liberarse de la letra y de la ley y de los profetas, superándola y alcanzando el carácter universal y profundo del cumplimiento mesiánico. 

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