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Palabra Creadora

EL LIBRO DE BARUC

EL LIBRO DE BARUC

Recordamos al discípulo de Jeremías,  y al autor tradicional del libro deutero-canónico, que lleva su nombre.  Era hijo de Nerías (Jer. 32, 12 y 16; 36, 4 y 8; Bar 1,1),  muy probablemente hermano de Saraías, camarero jefe del rey Sedecías (Jer 32, 12).  Después de que el templo de Jerusalén ha sido saqueado por Nabucodonosor en el año 599 a.C.,  escribió bajo el dictado de Jeremías el oráculo de ese gran profeta, anunciado el regreso de los babilonios, leyéndolo a riesgo de su propia vida ante la vista del pueblo judío. 

Baruc escribió también la segunda edición ampliada de las profecías de Jeremías, después de que la primera había sido quemada por el enfurecido rey Joaquín (Jer 36).  A lo largo de su vida se mantuvo fiel a las enseñanzas y los ideales del gran profeta, aunque a veces parecería haber dado a paso a sentimientos de desesperanza y tal vez incluso de la ambición personal (Jer 45). 

Después de la caída de la ciudad santa y la ruina del templo en el año 588 a. C., Baruc probablemente vivió durante algún tiempo con Jeremías en Mizpa.  Sus enemigos lo acusaron de haber llevado al profeta para que informara a los Judíos que permanecieran en Judá,  en vez de irse a Egipto (Jer 43), donde, según la tradición hebrea conservada por Sn. Jerónimo,  ambos murieron antes de que Nabucodonosor invadiera ese país.  Esta tradición,  sin embargo,  está en conflicto con los datos que se encuentran en el primer capítulo de la profecía de Baruc, en donde se nos dice que Baruc escribió su libro en Babilonia y que fue leído públicamente en el quinto año después de la quema de la Ciudad Santa, siendo  aparentemente enviado a Jerusalén por los judíos cautivos con los vasos sagrados  y donativos  destinados al servicio de los sacrificios en el Templo de Yahvé. 

En la Biblia Católica “La profecía de Baruc” se compone de seis capítulos, el último de los cuales lleva el título especial de una “Carta de Jeremías,  y no pertenece a la obra propiamente dicha.  

Esta profecía comienza con una introducción histórica (ver 1,  1-14), señalando en primer lugar (1-2) que el libro fue escrito por Baruc en Babilonia.  La primera sección en el cuerpo del libro (1, 15; 2, 5-13), junto con una oración que pide el perdón de Dios para su pueblo (2, 14; 3, 8). Mientras que la sección anterior tiene mucho en común con el Libro de Daniel (Dan 9, 4-19), la segunda sección (Bar 3, 9; 4, 4) tiene semejanza con el pasaje del libro de Job (28, 38).  Es un hermoso panegírico de la Sabiduría Divina, que no se encuentra en ningún lugar,  salvo en la Ley dada a Israel. La última sección del libro de Baruc se extiende desde el cap. 4, 5 al 5, 9.  Está hecho de cuatro odas, cada una comienza con la expresión “Ánimo” (4,5, 21, 27, 30). 

El capítulo 6 incluye como apéndice al libro “La Carta de Jeremías”, enviada por el profeta a los que iban a ser llevados cautivos a Babilonia,  a causa de sus pecados y permanecerían allí “durante mucho tiempo,  hasta siete generaciones” (6, 2).  En esa ciudad pagana serían testigos del magnífico culto que se le hacía a “dioses de oro y plata,   de piedra y de madera”,  pero que no debían aceptar ni imitar, porque todos esos dioses, de diversas formas,  son impotentes por ser obras perecederas hechas por las manos del hombre,  que no pueden hacer daño, ni tampoco bien,  por lo que no son dioses en absoluto y no deben infundir temor.

 

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